domingo, 11 de diciembre de 2016

El problema de los tres cuerpos, de Cixin Liu


De El problema de los tres cuerpos se ha hablado mucho, y más que se hablará. Y ya no solo me refiero al meagustado o nomeagustadismo, sino a que es una novela que da para reflexionar en muchos aspectos. A nivel de calidad como obra, a nivel de repercusión, a nivel de género. Desde su publicación en castellano han salido una serie de reseñas, críticas y reflexiones de lo más interesantes (algunas negativas y otras positivas). Además le dedicamos un Neo Nostromo, y un The Spoiler Club Por lo tanto me ha sido imposible no contaminarme ligeramente con la opinión de otras personas cuyo criterio respeto mucho. Por mi parte, hice una primera reseña para el canal de Youtube que os enlazo aquí mismo donde hacía una reflexión previa. Esta reseña es esa opinión desarrollada.

Aviso: es posible que ciertos aspectos que comento de la trama se puedan considerar spoilers o le quiten ciertos momentos de sorpresa a la trama.

La trama comienza con Ye Wenjie durante la Revolución Cultural China donde ve morir a su padre, ejecutado por crímenes contra dicha revolución. Ella es una inteligentísima física teórica y acaba siendo invitada por el propio gobierno a participar en un proyecto secreto llamado Costa Roja. Después damos un salto temporal y conocemos a Wang Miao, un nanotecnólogo que se involucrado en un asunto gubernamental bastante intricado. Las cosas empiezan así, del lado de Miao, desde el punto de vista del que no sabe absolutamente nada y experimenta los nuevos sucesos con inocencia y desconocimiento. O al menos a eso juega Cixin al principio, ya que Miao hace cierta trampa. Se conecta a un videojuego online de realidad virtual titulado El problema de los tres cuerpos en el cual va tratando de solucionar ciertos problemas matemáticos en un mundo trisolar. Un videojuego que solo podría existir en China, todo hay que decirlo. Y digo que hace trampa porque Miao sabe cosas que no se le cuentan al lector, por lo que pueden crear confusión. No sé si es justificar o un argumento sin peso, pero los que han leído la trilogía entera me dicen que espere, que al final todas las piezas encajan y los huecos y vacíos del primer libro se llenan. Pero como también he leído y escuchado por ahí, esto no es excusa para que una novela no tenga una buena estructura.

El problema de los tres cuerpos se publicó por entregas en China, y posteriormente se recogió en una novela. Esto permitió a Cixin poder tomar decisiones en tiempo real, y al revés, a Ken Liu, traductor al inglés, reordenar ciertos capítulos. Por eso creo que es una novela difícil de valorar en un primer libro y en una primera lectura. Es una obra que se ha visto sometida a ciertas circumstancias que la hacen más volátil de lo normal. Eso sin contar que es una novela china, y que, aunque Cixin ha reconocido en varias entrevistas que sus inspiraciones principales son los autores clásicos de CF anglosajona (Clarke, Asimov...), no podemos evitar reconocer tropos de la literatura asiática. Nuevas formas de entender a los personajes, la estructura misma del libro, la narrativa, etc. Por otro lado, la novela adolece de los grandes defectos de la CF clásica, es decir: a nivel narrativo, los personajes importan poco, y el peso de la narración se lo lleva la especulación y la trama. El ritmo es lento y muy irregular, y a veces resulta cargante. Por otro lado, el componente de sentido de la maravilla es tan espectacular, la especulación es tan bestial, que muchos lectores entre los que me incluyo, pasamos por alto estos defectos. Cixin Liu quizá no sepa hacer personajes creíbles (algo que ya ocurría en sus relatos), pero desde luego tiene una imaginación tan desbordante que hacen que El problema de los tres cuerpos sea una de las novelas más impactantes de CF que he leído en años. Ah, y mencionar que en castellano tenemos una traducción excelente del chino, a cargo de Javier Altayó. Lujazo.

Por lo tanto El problema de los tres cuerpos es una novela de ideas, que presenta conceptos, reflexiones y conclusiones sorprendentes, originales y muy "blowminding" (que te explota la cabeza, vamos). Es cierto que no es una novela demasiado contemporánea a nivel narrativo, parece escrita en otra era de la CF, pero tengamos en cuenta sus méritos: ¿cuántas obras de CF china vemos traducidas al inglés? ¿Y al castellano? ¿Cuántos escritores se atreven a escribir textos personales, sin tener en cuenta las tendencias comerciales? ¿Cuántos escritores chinos se atreven a atacar con críticas tan feroces al gobierno chino y a su política? Para mí, esta novela no es perfecta, pero trata temas y tiene un contexto tan interesante que me parece una de las obras más interesantes de la CF, y desde luego una de mis mejores lecturas de este año.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

A Taste of Honey, de Kai Ashante Wilson


A Kai Ashante Wilson le seguía desde hace algún tiempo. Las novelas cortas que publica Tor han sido la excusa perfecta para abordar al curioso autor, y en este caso ha sido con A Taste of Honey (aunque The Sorcerer of of the Wildeeps también pinta muy, muy interesante). El caso es que Kai Ashante presenta una obra tremendamente atípica, y todavía más raro aún es que la haya publicado en una de las editoriales de fantasía y ciencia ficción más grandes (si no la más grande) de EE.UU. Es una novela situada en un mundo de fantasía donde ocurre alguna otra obra del autor, que podría considerarse de fantasía épica, ¿romántica? ¿eso existe? Pero desde luego lo que está claro es que es una novela romántico. Un momento, no salgáis huyendo. Lo mejor está por llegar. Es una novela de romance homosexual, donde la relación amorosa de dos hombres se desarrolla a lo largo de sus 100 y pico páginas. Y es una verdadera delicia.

Los que me seguís por aquí sabéis que no soy lector de romántica, y aunque me gusta salir de mi zona de confort, tampoco suelo alejarme mucho. Pero lo cierto es que esta historia lo ha valido. Me explico. Yo me esperaba una historia de fantasía épica con componente romántico en ella, y ha sido lo contrario, es decir, es una novela romántica con el envoltorio de fantasía épica. El worldbuilding es espectacular e interesantísimo, presentando tribus, clanes, un pasado repleto de leyendas y mitología. Quizá en lo que más hincapié se hace es en los roles de género de las culturas de la novela, demostrando que la fantasía (épica) no es solo pura aventura y entretenimiento, sino que sirve para reflexionar sobre temas a la orden del día. Cada cultura tiene una profundidad digna de una trilogía de 800pgs por tomo. Y lo mejor es que lo hace en 150. Aqib y Lucrio se enamoran, pero cada uno tiene una cultura diferente y sus contextos les impiden (o por lo menos hacen difícil) su relación. Mientras que el guardia tiene libertad sentimental total, el joven "príncipe" no, y de hecho, una relación gay es lo peor que puede hacer. Ambos tienen que maniobrar y esquivar una gran cantidad de obstáculos para verse y acostarse, o simplemente para estar juntos. 

En el relato no solo se aborda el romance, como ya he comentado, no se deja de lado los aspectos de worldbuilding (que imagino que junto a la otra novela ambientada en este mundo, amplían mucho más lo que sabemos de él), como por ejemplo los poderes mágicos que tienen algunos personajes. Las intrigas palaciegas tampoco se quedan atrás, ofreciendo otro prisma a la lectura. Además, como quizá ya hemos visto en alguna novela de fantasía como las de Ken Liu, la tecnología y aspectos tecnológicos e incluso de ingeniería, se tratan de forma inteligente y aparentemente "sencilla". La trama cada vez va tomando una atmósfera más opresiva, más desesperada, ya que Lucrio tiene que dejar la ciudad donde ha conocido a Aqib 10 días después de su primer encuentro. Kai Ashante es un maestro de construir la historia desde 0 hasta una dimensión bastante grande, dejando caer perlas de información en conversaciones o en segundo plano que al final componen el grueso de la historia. Debo reconocer que se me hace un libro dificilísimo de recomendar, que quizá solo un lector ansioso de originalidad, de algo que rompa las convenciones y de una forma de narrar atrevida y personal puede disfrutar. Pero qué os voy a decir, el ritmo de la narración decae en algunos momentos pero en general me ha parecido un texto más que interesante de un autor que voy a seguir muy, muy de cerca.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Verbum, relatos fantásticos en español, de VV.AA.


Ah, echaba de menos que uno de los libros de Fata Libelli estuviera por el blog. Aunque lo he leído todo, por una u otra razón, las reseñas no han acabado llegando (que lo harán. Como buen suscriptor de esta fantástica editorial digital, hace unos días recibí en mi Kindle la esperadísima VERBUM, la primera antología de autores nacionales que publica la editorial. Debo disculparme aquí con mis lectores pues, aunque he leído el 100% del catalogo de esta editorial, no lo he reseñado todo en el blog (aunque los borradores de las reseñas existen, por ahí). Mi intención es recuperar esos borradores, para que de alguna forma sirvan como recomendación para que os intereséis más por los trabajos publicados en Fata Libelli. Dicho esto, vamos con la reseña.

Verbum es una antología que recoge una variedad curiosa de hombres y una mujer (lo siento, tenía que mencionarlo). Desconozco si las editoras acudieron a los autores o viceversa, pero el caso es que hay algunos nombres a los que no estaba tan acostumbrado. El libro inicia con un relato de ¿terror? de Pilar Pedraza, en cual una niña (una niña gótica) viste y actúa diferente al resto de su sociedad, una que parece estar ambientada en una España franquista. El relato, para que os hagáis una idea, me ha traído recuerdos de textos de Cristina Fernández Cubas, en el que un texto que empieza con una nota de realismo cotidiano y en el que el fantástico va a hacer presencia de un momento a otro. Pilar Pedraza es una autora curiosa, a menudo ignorada por el fandom por lo especial y diferente de sus textos, pero una vez que te metes en sus historias te da la sensación de que, primero, hace fácil lo difícil, y segundo, tiene muy, muy claro, lo que quiere contar. La gótica es una excelente puerta de entrada (y como reclamo también funciona) a una antología que cada vez pinta mejor.

Seguimos con mi segundo relato preferido, el de José Antonio Cotrina, y es que los que me seguís desde hace tiempo sabéis que admiro mucho a este escritor Oscuros es un relato que... bueno, mejor lo leéis. Pero me llevo reflexiones profundas de la lectura. ¿Qué es el olvido? ¿Qué significa desaparecer? ¿Y si hay algo más con nosotros? Puro terror, en ocasiones he sentido escalofríos y es que Cotrina con este relato brilla. Excelente texto con un ritmo y una narrativa impecables. El siguiente es Jesús Cañadas con Su olor a jazmín. El listón está alto, pero es que Jesús Cañadas tiene algo, una suerte de conexión eléctrica con el lector que consigue una empatía y una inmersión en la historia casi desde la primera página. Con su particular estilo que recuerda a Pronto será de noche, Jesús nos somete a una historia claustrofóbica, agobiante y aterradora. Una de esas que no te dejan respirar ni cuando las sueltas. Y aquí hay un pequeño parón. Venimos de tres relatos que son 10/10, y los dos siguientes, el de Roberto Bartual, y el de Luis Carlos Barragán me han dejado algo más frío. Aunque he ido a relato por día, no he podido evitar sentirme ligeramente decepcionado. No me entendáis mal, ni de lejos son malos relatos, pero uno de ellos no lo he entendido y me ha dejado una sensación desagradable de incomprensión, y el otro me ha dado un poco igual. A pesar de esto, Quimera, y Amada de antaño son relatos escritos con oficio, pero cuya temática y estilo no me han acabado de convencer.

Great King Girl, de Weldon Penderton recoge ese testigo de los primeros relatos y nos sorprende con un relato que, aunque de ritmo irregular, es alucinante. Uno de los que más he disfrutado, primero por descubrir a un nuevo autor, y segundo porque el relato es mereceror de cualquier elogio. Con El camino, de Ricardo Montesinos vamos a un subgénero de la ciencia ficción poco explorado por mí: la space opera. Mi anterior incursión con Montesinos fue en Terra Nova 3 con Prolang, y aquí no decepciona, aunque el relato no llega a ser tan brillante. Es un relato divertido, apasionante y muy entretenido. Y finaliza la antología con Añoranza de lo que no fue, de Mauro Hinojosa, un relato al que me ha costado mucho entrar, que una vez dentro he disfrutado, pero que no puedo evitar pensar que con un inicio algo diferente hubiera sido mucho más entretenido. Me da la sensación de que el texto se queda corto con lo que quiere contar y que no funciona demasiado bien como relato (¿quizá novela?). Si llega a salir una novela de aquí, desde luego que la leeré.

Verbum es una antología que por lo general es excelente. Una atrevimiento que muchos esperábamos desde hace tiempo., que presenta unos textos que, supongo que por preferencias de la editorial, tienen atmósferas oscuras, algunos de ellos siendo por entero cuentos de terror. Muy, muy recomendable lectura para conocer autores en lengua castellana excelentes y probar un poco de todo. A mí se me ha hecho corta, y desde luego espero un Verbum 2. Cruzo los dedos.